La manera de eliminar la lactosa de la leche es mediante hidrólisis con la enzima lactasa, se trata de una beta-galactosidasa
De ésta manera quedan por separado, una molécula de glucosa y otra de galactosa, la lactosa desaparece químicamente y la digestión de éstos monosacáridos por separado, es más fácil.
La enzima lactasa empleada industrialmente es producida por levaduras como el Kluiveromyces lactis. Los laboratorios elaboran un preparado que se comercializa con el nombre de Maxilact; se emplea en dosificaciones de 500 ml por cada 1000 litros de leche, debe añadirse con bastante antelación al empleo de la leche para su envasado UHT ó elaboración quesera, unas 12 horas aproximadamente.


